Es una de las preguntas que más escuchamos: ¿tradicional o semipermanente? No hay una respuesta única; depende de tu ritmo, de lo que te guste cambiar de color y de cómo cuides tus uñas entre citas.
Manicura tradicional
El esmalte se seca al aire y se retira en casa con un quitaesmalte. Es ideal si te gusta cambiar de color a menudo o prefieres no depender del centro para retirarlo. Su duración es menor y es más fácil que se desconche con el uso diario.
Esmaltado semipermanente
Se cura con una lámpara y suele mantenerse en buen estado durante más tiempo. A cambio, su retirada requiere un proceso específico que conviene hacer en el centro para no dañar la uña.
¿Cómo elegir?
- Si cambias de color con frecuencia: tradicional.
- Si buscas comodidad durante más días: semipermanente.
- Si tus uñas están frágiles: hablemos antes y valoramos juntas.
El cuidado entre citas
Sea cual sea tu elección, hidratar manos y cutículas a diario y usar guantes para tareas de limpieza ayuda a que el resultado se mantenga mejor.
En BRÉMIA te explicamos qué opciones ofrecemos y el tiempo de cada una antes de empezar.


