Un ritual de belleza empieza un poco antes de entrar en cabina. No hace falta prepararse a conciencia, pero algunos gestos sencillos ayudan a que la experiencia sea más cómoda.
El día anterior
- Evita exfoliar en casa la zona que vamos a tratar.
- Si vas a depilarte con cera, deja crecer el vello unos días antes.
- Descansa todo lo que puedas: se nota en cómo vives la sesión.
El mismo día
- Para un facial, ven sin maquillaje si te resulta cómodo.
- Evita comidas copiosas justo antes de un masaje.
- Llega cinco minutos antes para empezar con calma.
Cuéntanos lo importante
Si tienes la piel sensible, alguna alergia a cosméticos o estás en tratamiento médico, coméntalo al reservar o al llegar. No necesitamos detalles de salud, pero sí saber si hay algo que debamos evitar. Ante cualquier duda, consulta antes con tu profesional sanitario.
Y después
Date un rato sin prisas si puedes. Parte del efecto de un ritual es la sensación de calma con la que sales, y merece la pena alargarla un poco.


